miércoles, 24 de marzo de 2010






Crónica de la salida al Navacerrada el 6 de Marzo del 2010

Antes que se me olvide, lo mejor es que retome las crónicas y el blog que lo tengo un poco abandonado.

Os contare que para la salida del 6 de Marzo, el itinerario inicialmente previsto era ir a la Laguna de Pajaritos, que esta en el Macizo de Peñalara y desde ahí intentar subir al Risco de Claveles, bueno pues como casi siempre el hombre propone y Dios dispone, o lo que es lo mismo, tu haz planes que ya se encargara alguien de echarlos abajo.

Como viene siendo habitual en este duro invierno, a la salida fuimos tres, Oscar, Onofre y yo mismo, los demás no pudieron o no quisieron por diversas razones, mayormente el tema “frío”.

Pues como iba contando, llegamos a Cotos sobre las 8:00 de la mañana y para nuestra sorpresa los dos parking estaban hasta arriba de nieve...., nieve y no coches, las previsiones eran frío y nieve, se había avisado de alerta amarilla en Madrid, por lo que siguiendo este ritmo catastrofista que se ha asentando en el sentir popular, en el cualquier cambio de clima o aviso se convierte en una catástrofe en si, por lo que alguna mente pensante, mando a todas las maquinas quitanieves para Madrid capital, dejando las carreteras de montaña desprotegidas, esta misma mente pensaría “ya que ¡estos! suben a la montaña, pues que se busquen la vida”, pues eso precisamente hicimos. Después de estar un rato deambulando por cotos y a la vista de que allí nadie aparecía y que se nos iba el tiempo, nos fuimos para Navacerrada.



La llegada a Navacerrada fue en si otra historia, a Oscar se le rompio una de las cadena del coche, ya le advertimos que la próxima vez no las compre en los “chinos”, así que después de mucho mirar e identificar el ruidito que nos acompañaba decidimos seguir hasta el parking de Navacerrada.

En Navacerrada, mucho mas frío y mucho mas viento, tomamos el café de rigor y planificamos hacia donde dirigirnos, decidimos intentar subir a Bola del mundo o Alto de las Guarramillas como dicen los doctos y que así se llamba antes de que a alguien se le ocurriese poner unas antenas enormes allí, siguiendo el PR hacia el ventisquero, lo cual fue un error como luego os contare.

Pues nada, nos equipamos convenientemente y para adelante, decir que Onofre se había dejado los dineros en Decathlón y lucía un material “King Sice” de lo mas autentico, raquetas, bastones, chupa nueva, pantalones, etc, vamos el Prohombre de las nieves.



De comienzo la marcha empezó dura, íbamos con el viento de cara, ya que soplaba del sur, lo que no es muy habitual pero este año como ya casi todos sabemos los temporales vienen del sur.

Al llegar al Ventisquero, el aire literalmente nos llevaba, y el tema se puso peligroso por momentos, opción rápida, media vuelta, e ir subiendo en diagonal pegados a la pared, intentando cubrirnos del viento en todo momento, dejando la falda de la montaña a nuestra derecha.

Y así fuimos subiendo, poco a poco, hasta que llegamos al final del telesilla de la pista del telégrafo.

Desde allí ya no había mas escapatoria y los 500 metros mas o menos que existen hasta el alto donde están las antenas, fueron durillos, esto sin ponernos dramáticos.


Cuando por fin llegamos arriba, nos encontramos en que la nieve llegaba hasta el tejado de la casas y como tampoco el día estaba para mas alegrías nos dimos la vuelta.

Hicimos una parada para reponer fuerzas al abrigo de la caseta del telesilla y esta vez, decidimos bajar por el lado norte, serpenteado por las pistas de esquí, lo cual a la postre fue un gran acierto, ya que aunque existiendo mucha mas nieve, por lo que el paso era mas lento, el viento disminuyo bastante.

Desde ahí hasta el bar el camino fue mucho mas tranquilo.

Unos vinos y un poco de queso cerraron la jornada.

Hasta la próxima……

¡¡ Carpe diem !!